Cuidar de una persona mayor con movilidad reducida implica encontrar maneras creativas y seguras de mantenerla activa y participativa, sin que sufra incomodidad o frustración. En este post, quiero compartir contigo algunas ideas y consejos que he aprendido en mi trabajo como cuidadora en Málaga, especialmente orientados a aquellos familiares que buscan mantener la calidad de vida y bienestar de sus seres queridos.
1. Establece una rutina flexible
Crear una rutina ayuda a que los mayores sientan que tienen control sobre su día. Sin embargo, es importante que esta rutina sea flexible y se adapte a las necesidades y niveles de energía de cada día. Planifica momentos de actividad que no requieran movilidad intensa, pero que sean motivadores, como juegos de mesa, lectura, o incluso sesiones de estiramientos suaves en la silla o la cama.
2. Adapta actividades físicas a su nivel de movilidad
Aunque la persona mayor no pueda caminar o moverse con facilidad, existen formas de mantenerla físicamente activa. Ejercicios de bajo impacto, como levantar pesas ligeras para fortalecer los brazos o mover suavemente las piernas desde una silla o la cama, pueden ser muy útiles. La fisioterapia y el movimiento asistido también pueden mejorar su circulación y tono muscular. Asegúrate de consultar con un fisioterapeuta para adaptar estos ejercicios de forma segura.
3. Fomenta actividades manuales y creativas
Las actividades manuales, como la pintura, la escritura, o incluso la jardinería en macetas pequeñas, pueden ser una excelente forma de expresión y entretenimiento para mayores con movilidad reducida. Estas actividades también son una excelente terapia para las manos, ayudando a mantener la destreza y mejorando el estado de ánimo.
4. Mantén el cerebro activo con juegos cognitivos
Las actividades que estimulan la mente son esenciales para los mayores con movilidad reducida, ya que les permiten mantenerse activos de una manera diferente. Juegos de memoria, puzzles, crucigramas, o incluso aplicaciones en tablets diseñadas para mayores pueden ser muy útiles. La clave es que estas actividades les resulten atractivas y no les generen estrés, ya que el propósito es que disfruten del proceso.
5. Organiza visitas y encuentros sociales
El aspecto social es fundamental para el bienestar de cualquier persona, pero especialmente en aquellos mayores que no pueden salir de casa. Organiza visitas familiares, o incluso encuentros virtuales por videollamada. Tener estos momentos de conexión social reduce el sentimiento de aislamiento y les da algo especial que esperar con entusiasmo. Es recomendable que los encuentros se realicen de forma periódica para que se conviertan en una actividad fija de la rutina.
6. Utiliza la tecnología para su entretenimiento y aprendizaje
Los mayores con movilidad reducida también pueden disfrutar de la tecnología para acceder a una gran cantidad de recursos y entretenimiento. Enséñales a utilizar dispositivos como tablets o teléfonos inteligentes para acceder a audiolibros, programas de radio, o cursos en línea que les interesen. En mi experiencia, muchos mayores muestran interés en aprender nuevas cosas cuando se les explica con paciencia cómo usarlas. Esto puede ser una forma muy positiva de mantener su motivación y aprendizaje activo.
7. Fomenta el autocuidado y el bienestar
El autocuidado es una parte importante de la rutina diaria. Aunque necesiten ayuda para ciertas tareas, permite que realicen las actividades que puedan hacer por sí mismos, como lavarse la cara o cepillarse el pelo. Esto les da una sensación de independencia y dignidad. También puedes incluir prácticas de relajación o meditación que los ayuden a mantenerse tranquilos y en paz.
8. Adapta el entorno para facilitar la movilidad
Ajustar el hogar para hacer que su vida diaria sea más fácil y segura es fundamental. Usa sillas con reposabrazos que les ayuden a sentarse y levantarse con más facilidad, instala barras de apoyo en el baño y coloca alfombras antideslizantes en los lugares donde suelen estar. Estas adaptaciones no solo previenen caídas, sino que también les dan más confianza para moverse por su cuenta en la medida que puedan.
9. Involúcralos en tareas de la casa
Permitir que los mayores con movilidad reducida ayuden en pequeñas tareas puede ser muy positivo para su autoestima y sentido de pertenencia. Actividades como regar plantas, ayudar a doblar la ropa o incluso preparar una receta sencilla les permite sentir que son útiles. Ajusta las tareas según su capacidad, y asegúrate de que se hagan de manera segura y sin presión.
10. Haz del aire libre una actividad especial
Si bien la movilidad puede ser un desafío, disfrutar del aire libre es algo que aporta una gran sensación de bienestar. Si es posible, organiza paseos al parque en una silla de ruedas o simplemente aprovecha un balcón o terraza para que puedan disfrutar del sol. La exposición a la luz natural y el cambio de ambiente son beneficiosos tanto para su salud física como mental.
11. Mantén una comunicación abierta y escucha sus deseos
Es esencial escuchar y tener en cuenta las preferencias de la persona mayor. Pregúntales qué tipo de actividades les gustaría hacer o si tienen algún interés en particular. De esta forma, las actividades que realicen tendrán un valor emocional añadido, ya que sienten que su opinión y deseos son importantes. La comunicación abierta ayuda a mantener una relación de respeto y confianza, que es clave en el cuidado.
Contacta con Ana Carolina para más consejos
Cuidar de personas mayores con movilidad reducida requiere atención, paciencia y creatividad. Cada detalle importa para que ellos se sientan activos, queridos y respetados en su día a día. Si necesitas más consejos o ayuda para establecer actividades adaptadas, no dudes en contactar conmigo. Estoy aquí para ofrecerte mi experiencia y ayudarte a proporcionar a tu ser querido la mejor calidad de vida posible.




