Cuando cuido de personas mayores en Málaga, hay una preocupación que escucho prácticamente cada semana: “Ana Carolina, ¿cómo evito que mi madre/padre se caiga en casa?” Y es que las caídas son uno de los riesgos más frecuentes en la tercera edad, pero también uno de los más evitables si sabemos qué hacer, qué revisar y qué hábitos fomentar.
Hoy quiero compartir contigo una guía clara y práctica basada en mi experiencia diaria como cuidadora. Mi objetivo es ayudarte a crear un hogar más seguro para tu familiar y darte tranquilidad, porque sé lo difícil que puede ser convivir con ese miedo constante a que ocurra un accidente.
Si notas que necesitas apoyo profesional para implementar estos cuidados, estaré encantada de ayudarte.
Por qué las caídas son tan frecuentes en personas mayores
Antes de entrar en los consejos, es importante entender qué suele provocar estas caídas. La mayoría de las veces no se trata de un único factor, sino de la combinación de varios:
- Disminución de la fuerza y el equilibrio.
- Problemas de visión.
- Medicación que causa somnolencia o mareos.
- Desorientación o deterioro cognitivo.
- Superficies resbaladizas o mal iluminadas.
- Obstáculos en el camino, como muebles mal ubicados.
Conocer estas causas te permite anticiparte y actuar, y ese es el primer paso para prevenir.
1. Revisa la iluminación: fundamental para evitar tropiezos
La falta de luz es una de las causas más comunes de caídas. Los mayores necesitan más iluminación que los jóvenes y, a menudo, no son conscientes de ello.
Aquí va mi recomendación práctica:
- Coloca luces nocturnas en pasillos, baño y dormitorio.
- Asegúrate de que los interruptores estén accesibles y visibles.
- Evita cortinas demasiado oscuras; deja que entre luz natural.
- En los tramos de escaleras, la iluminación debe ser uniforme, sin sombras.
Un pequeño cambio en la iluminación puede marcar una gran diferencia.
2. Elimina obstáculos y reorganiza el espacio
Dedica 15 minutos a caminar por la casa como si fueras tu familiar mayor: ¿tropiezas con alfombras?, ¿hay cables cruzando el paso?, ¿muebles que dificultan caminar?
Estos son ajustes muy eficaces:
- Retira alfombras pequeñas o usa antideslizantes.
- Mantén cables pegados a la pared.
- Reorganiza muebles para crear pasillos amplios.
- Evita mesas o adornos bajos que puedan pasar desapercibidos.
Cuanto más despejado esté el camino, menor será el riesgo.
3. Instala apoyos y agarres donde más se necesitan
En el baño, especialmente, los resbalones son habituales. Y te lo digo con total sinceridad: un par de barras bien instaladas pueden evitar una fractura.
Recomendaciones:
- Coloca barras de apoyo en ducha y junto al inodoro.
- Usa alfombrillas antideslizantes dentro y fuera de la ducha.
- Asegúrate de que la cama y las sillas sean estables y de buena altura.
Recuerda: los mayores muchas veces se apoyan en superficies inseguras simplemente porque no tienen otra opción.
4. Fomenta el uso de calzado adecuado
Zapatos que suenan cómodos pero que no sujetan bien el pie pueden ser un peligro. Sandalias abiertas, zapatillas sin talón o suelas muy blandas aumentan mucho el riesgo de caídas.
Lo ideal es:
- Calzado cerrado y antideslizante.
- Suela dura pero flexible.
- Nada de tacones, aunque sean pequeños.
- Nada de suelas muy gastadas.
Un buen par de zapatos es una inversión en movilidad y seguridad.
5. Ejercicios diarios para mejorar el equilibrio y la fuerza
La prevención no solo está en el entorno, también en el cuerpo. Incluso las personas mayores muy sedentarias pueden mejorar su estabilidad con ejercicios suaves.
Algunas recomendaciones que uso con mis mayores:
- Levantarse y sentarse de la silla varias veces seguidas.
- Caminar unos minutos por casa cada día.
- Hacer ejercicios de estiramientos suaves.
- Levantar ligeramente las rodillas mientras se sostiene en una superficie estable.
Si tu familiar puede, un fisioterapeuta puede crear una rutina personalizada que marque una gran diferencia.
6. Revisa su medicación con el médico
A veces, los mareos o la somnolencia no son “cosas de la edad”, sino efectos secundarios de medicamentos. Es importante revisar:
- Si hay combinaciones que causen inestabilidad.
- Si se pueden ajustar las dosis.
- Si se recomienda algún cambio por parte del médico.
Este paso suele olvidarse, pero es crucial.
7. Haz del baño un espacio prioritario
El baño es la zona con mayor riesgo de caída, incluso en personas mayores activas. Para hacerlo más seguro:
- Pon un asiento de ducha si le cuesta mantenerse de pie.
- Asegúrate de que todo lo que necesita esté a mano.
- Evita que tenga que estirarse o agacharse demasiado.
- Mantén el suelo siempre seco.
Son detalles sencillos que previenen sustos.
8. Presta atención al estado emocional
Puede que te sorprenda, pero el miedo a caer suele provocar… más caídas. Cuando un mayor tiene miedo, camina tenso, inseguro o mirando demasiado al suelo. Esto aumenta el riesgo.
Acompañarle con paciencia, animarle, caminar con él o ella, y reforzar sus pequeños logros crea confianza y reduce ese temor.
9. Adapta la casa si hay deterioro cognitivo
Para mayores con Alzheimer u otras demencias, la prevención debe ser todavía más precisa:
- Señaliza puertas y pasillos.
- Evita alfombras o colores que puedan confundir.
- Pon barreras en zonas peligrosas.
- Mantén objetos punzantes fuera de su alcance.
Y, sobre todo, mantén una rutina predecible. Esto reduce la desorientación y los movimientos impulsivos.
10. Si no puedes con todo, no pasa nada: pedir ayuda es cuidar
Quiero que lo tengas claro: no estás solo. Prevenir caídas requiere tiempo, observación y constancia. Y entiendo que, entre trabajo, familia y otros compromisos, puede resultar abrumador.
Yo estoy aquí para ayudarte.
Como cuidadora profesional en Málaga, puedo acompañar a tu familiar, supervisar su movilidad, adaptar el entorno y darte recomendaciones personalizadas. Si sientes que necesitas apoyo para garantizar su seguridad, puedes contar conmigo.
En resumen
Prevenir caídas no es solo cuestión de suerte: es planificación, adaptación y cariño. Si aplicas estos consejos verás cómo tu hogar se convierte en un entorno más seguro y cómo tu familiar se siente más confiado y tranquilo.
Y si necesitas orientación más personalizada, no dudes en escribirme. Estaré encantada de ayudarte a cuidar mejor de la persona que quieres ❤️.




